

Argentina
Vastedad es el término que mejor define a la Argentina en una sola palabra. Del Trópico de Capricornio a Tierra del Fuego y de los Andes al Atlántico, la geografía fue pródiga con ella en paisajes y riquezas naturales. Argentina engloba regiones tan distintas y extensas como espléndidas: la Puna y el Noroeste, el Chaco, Cuyo, la Mesopotamia, Córdoba, la Pampa y la Patagonia. Altiplanos, montañas colosales, lagos y glaciares inmensos, bosques de clima frío y selvas subtropicales, praderas naturales, estepas y desiertos, ríos de montaña y de llanura, sierras y colinas, playas infinitas y costas de acantilados constituyen una variedad paisajística tan grande que - unida a las enormes distancias - hacen casi imposible recorrerla por entero en un viaje y son muy pocos los argentinos que conocen a las 23 provincias de su territorio. Para recorrer de punta a punta la mítica Ruta 40 se tarda al menos una semana. Para cruzar el país de este a oeste, hay que pasar una larga jornada al volante.
Tamaña vastedad geográfica tiene su correlato en una rica geografía humana: urbanos y cosmopolitas porteños, herméticos pastores collas de la Puna, rubios colonos de Misiones, hospitalarios estancieros pampeanos y patagónicos, sensuales y laboriosos tucumanos, pacientes vitivinicultores cuyanos, vitales pescadores marplatenses, afables y orgullosos cordobeses, plácidos y cordiales rosarinos son algunos de los arquetipos humanos del argentino.
Su país es famoso por sus carnes vacunas, pero en Patagonia se come cordero y en el Noroeste cabritos y llama; pescados de río en el Litoral y en la costa atlántica, de mar. Todos los argentinos toman mate, pero en cada región a una temperatura distinta y dulce o amargo.
En toda Argentina se comen empanadas, pero las hay tucumanas y mendocinas, salteñas y cordobesas, rosarinas y bonaerenses o criollas. La misma diversidad se repite con sus vinos, ya sea Torrontés de los Valles Calchaquíes, Malbec cuyano o Merlot patagónico, entre las muchas variedades cultivadas en el país. Y en la música, del tango a la baguala, del chamamé a la zamba.
El castellano es el idioma de todos sus habitantes (fuera de las minorías aborígenes que hablan quechua, guaraní o mapuche) pero el acento porteño es bien diverso del mendocino, y éste del correntino, del cordobés o del salteño.
Toda capital de provincia argentina tiene su plaza San Martín con el mismo monumento al Libertador, pero cada una de ellas está rodeada por costumbres, tradiciones y folklores singulares.
La puerta de entrada a la Argentina es Buenos Aires, que repite en escala urbana los rasgos esenciales del país: vastedad, variedad y riqueza la definen como una de las grandes capitales del mundo, donde la multiplicidad de tipos humanos encuentra su eco en los estilos de la arquitectura y en la diversidad de su gastronomía y expresiones artísticas.
Semejante caleidoscopio de matices naturales y humanos hacen del viajar hoy por Argentina un desafío lleno de sorpresas, donde las únicas certezas son la cordialidad de su gente y la belleza del país.
Presentaremos los destinos turísticos con mayor envergadura de Argentina, con el fin de facilitar la comercialización de programas que permitan a los viajeros, descubrir este maravilloso y rico país, lleno de notables y bellísimos contrastes.

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